Ocurrió el día 16 de octubre de 2011.
No pudiendo ciclar por la mañana por motivos estatales, y teniendo un mono de bici que te pasas saco la burra la pongo los arneses la montura y pa la calle que hace divino.
No tengo claro donde ir, pero bueno me propongo subir por la Fto. San Pedro a los troncos y si de agobio me voy para casa.
Una vez en el camino de los carros de combate, no se observa un alma, la tranquilidad y sosiego que se respira invitan a la contemplación. El paisaje se está haciendo árido por momentos ante la ausencia continuada de lluvias. Que llueva por favor que llueva pero ya.
| Polvoriento y rodador. |
| Hacia el rancho Santillana. |
| Seco todo seco. |
| Fuente San Pedro. |
Subo por el sendero de la fuente hacia la calzada romana sufriendo la soledad del camino y el martirio del sol abrasador en mis lomos, pensando en que coño estoy haciendo una tarde de domingo yo solo de esta guisa. Total no sin apuros y sin enfrentarme a ningún reto en la subida (que los hay: cuestaza, mini cuestaza, sendero Santiago) llego a los troncos y a la pista asfaltada con más ganas de irme a casa que nada, por lo que tiro hacia la derecha con la intención de bajar por Cabeza Gatos y para casa, pero al llegar al cruce me lo pienso y me atrevo a investigar un camino que nunca he realizado que es la subida desde la pista asfaltada hacia el comedero de buitres.
| Un piedra en el camino me enseño que mi destino era........ |
| En la pista hacia el comedero de los carroñeros. |
| Subida infernal del tipo empuja bike. |
| Como lo dejan chico con el pellejo. |
Tras visitar el cementerio de animales enlazo enseguida con el camino de Santiago y dirección Madrid sigo por este maravillándome a pesar de ser conocido de sus veredas y paisajes, con la luz baja del atardecer a mi espalda formando un sin fin de luces y sombras con resaltados contrastes.
Tras el último tramo duro tomo una senda que me lleva a rodear el cerro de la Camorca por su lado Este, senda que a primera vista se observa que no es transitada como el camino de Santiago y que tiene en su piso multitud de hojarasca, troncos y piedra suelta que hace que pongas todos tus sentidos en la conducción y te abstraigas de la contemplación del bosque cerrado por el que transitamos.
| Solo ante el ruido incesante del bosque. |
Tras rodear la Camorca salgo por encima de la divisoria de los berciales y tras tomar un platanito de merienda vuelvo a casa por el camino de Santiago a paso veloz y raudo intentando llegar antes de que los últimos rayos de sol dejen el horizonte.
| Los helechos ya no aguantan más, agua agua agua. |
Y eso es todo amigos, nos vemos en los caminos.
Fuerza y honor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario